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martes, 20 de noviembre de 2018

O silêncio das estrelas (Lenine)

     Lenine es un tipo curioso, inquieto. Solo tengo dos lp´s del brasileño pero siempre ha habido elementos de su obra que me han atraído, de hecho tengo pendiente escuchar otras de sus publicaciones, pues seguro que encuentro cosas interesantes. Sonido variado, con importante componente rock-pop aderezado con funk. También canción ligera y bandas sonoras para obras de teatro, series de televisión y cine. Compositor afamado en labios de otros artistas para los que compone infinidad de canciones.

     De su lp "Falange Canibal" extraemos esta canción grabada con unos sutiles arreglos de cuerda, y que va desgranando el sentir de un hombre solitario que busca un "algo" definitivo. Letra sublime, música celestial, video hipnótico...




Solidão, o silêncio das estrelas, a ilusão. La soledad, el silencio de las estrellas, la ilusión.
Eu pensei que tinha o mundo em minhas mãos, Pensé que tenía el mundo en mis manos, 
como um deus, e amanheço mortal como un dios, y amanecí como un mortal .
E assim, repetindo os mesmos erros, dói em mim. Y así, repitiendo los mismos errores, dí conmigo.
Ver que toda essa procura não tem fim… Ver que toda esta búsqueda no tiene fin…
E o que é que eu procuro afinal? ¿Y que es lo que estoy buscando al final? 
Um sinal, uma porta pro infinito, o irreal Una señal, una puerta al infinito, lo irreal.
O que não pode ser dito, afinal. Lo que no puede ser dicho, finalmente.
Ser um homem em busca de mais, de mais... Siendo un hombre en busca de más, más ... 
Afinal, como estrelas que brilham em paz, em paz... Después de todo, como estrellas que brillan en paz, en paz ... 
Solidão, o silêncio das estrelas, a ilusão. La soledad, el silencio de las estrellas, la ilusión.
Eu pensei que tinha o mundo em minhas mãos, Pensé que tenía el mundo en mis manos, 
como um deus, e amanheço mortal como un dios, y amanecí como un mortal .
Um sinal, uma porta pro infinito, o irreal Una señal, una puerta al infinito, lo irreal.
O que não pode ser dito, afinal. Lo que no puede ser dicho, finalmente.
Ser um homem em busca de mais, de mais... Siendo un hombre en busca de más, más ... 


SOMOS FINITOS

     Si hay algo pronto descubrimos, es lo poco que podemos con nuestras propias fuerzas. Y aun sabiéndolo seguimos intentándolo....
       Como hombres fuertes que a veces creemos ser, construimos nuestro propio refugio, inexpugnable, para poner a salvo el botín, pero lo más gracioso es que no podemos poner a salvo aquello que se nos va en cada respiración; y es que nos cuesta mucho afrontar nuestra incapacidad para añadir un solo día a nuestras vidas...
        El cristianismo nos brinda una oportunidad para afrontar este dilema con Verdad, con la única Verdad que hay, y por lo tanto, la única Verdad que realmente calma nuestras ansias. Lo demás son invenciones que nos distraen, como caramelos de buen sabor que en poco se deshacen. Son quimeras que nos apartan de la búsqueda necesaria (aunque sea dolorosa), llevándonos en una ilusión que, a la larga, es destructiva. Y así surgen creencias en reencarnación, en fusión con un universo que lo es todo (disolución de nuestro yo en un yo universal), y cualquier cosa que evite afrontar una realidad que se impone, nos guste o no. 

     Con todo ello se consigue algo momentáneamente placentero, pues nos lleva a no admitir varias cosas que incomodan, como las que siguen:

     1. Somos creados por Dios, un Ser unipersonal del que todo lo bueno emerge. No es un ente, a Él le debemos nuestra existencia, y nos ha creado a su imagen y semejanza.
    2. Este Dios se ha revelado, se nos ha acercado mediante Su Segunda Persona, Cristo. nos dicho Quién Es y cómo Es. Nos ha dado las pautas para encontrar su camino y llevarnos a Él.
     3. Como hemos sido hechos para vivir en amistad con Él, sólo en Él tenemos descanso. A todos nos atrae llegar a Él, pero esto implica siempre hacer algunos cambios buscando vivir una vida recta según sus designios de santidad, y esto es lo que no nos gusta.
     4. Conocido esto, podemos escoger, pero esta elección tiene consecuencias: buscar la felicidad verdadera viviendo bajo Su mirada tierna (a pesar de nuestras continuas caídas que Él siempre perdona), o vivir apartados de Él para no escoger el camino difícil, lo que nos llevará tal vez a una vida más placentera, pero estéril y a la postre infeliz...
     5. Cualquier otra alternativa "fácil" nos llevará a no afrontar este dilema, pero nunca quedaremos completamente satisfechos.

     A veces pensamos que la sociedad actual es "pionera" en muchas cosas, especialmente en todo lo relativo al ocio, distracciones, pues creemos que en épocas anteriores no eran tan fácil "perderse" en las atracciones del mundo (que dicho sea de paso, PUEDEN SER VIVIDAS DE FORMA CORRECTA Y EQUILIBRADA). Sin embargo, no hay más que leer algunas interesantes biografías de hace siglos para darnos cuenta de que el dilema de "elegir" siempre ha estado ahí. 
     Véase aquí la interesante conversión de San Agustín, joven liberal que finalmente acabó abrazando la Verdad...